Fotos y textos Edgar Hernando Restrepo Gómez*
La Colonización Antioqueña es uno de los más destacados hitos de la historia nacional. Abrió paso a la explotación de las tierras de lo que se conoció en su momento como Antioquia La Grande. James Parsons fue el primer historiador en estudiar el fenómeno social y económico con su libro La colonización antioqueña en el occidente de Colombia (1979) y Urabá, Salida de Antioquia al mar (2010). ¿Por qué menciono lo anterior?, porque Envigado puso su cuota en el proceso, al poblar con sus gentes, varios pueblos: Abejorral, Titiribí, Fredonia y, por supuesto Amagá, que es el tema que nos ocupa.
Amagá inicialmente fue llamada San Antonio de Borbón, en honor al hijo del rey de España y es fruto de la expansión de la frontera agrícola en el siglo XVIII hacia tierras que no estaban ocupadas ni explotadas porque no representaban ningún interés económico.
Sin embargo, la raíz del crecimiento poblacional, la concentración de la tierra, la apertura de la Corona Española a partir de las cédulas reales y de sus funcionarios como el visitador Mon y Velarde, se empiezan a colonizar diferentes territorios y crear pueblos.
Desde 1788, Antonio Mon y Velarde decía de Envigado: “…(es un territorio) más cultivado que ninguna otra parte de la provincia, sobrando gente y faltando tierras para trabajar, por lo que se han retirado al sitio de Amagá más de cuarenta familias para hacer allí una nueva población, lo que se les ha permitido por considerarlo muy importante al servicio de ambas majestades y alivio de aquellos infelices vasallos”.
El funcionario español es consciente de que en Envigado existía concentración de la propiedad y la población había crecido sin tener empleo o forma de trabajo en la agricultura y pagaban arriendos arbitrarios y excesivamente altos” (Real Cédula de 1780 sobre merced de tierras, en: Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura, Núm. 10 (1982), páginas 231-244)

Según la monografía de Amagá de Julio Moreno Montoya (Ediciones Hemisferio, Medellín, 1958), la ocupación de estas tierras se dio por la compra de varias estancias por parte de los hermanos Ignacio y Miguel Pérez de la Calle a Don Nicolás y Antonio Vélez en 1768.
Los Pérez de la Calle fue una de las familias pobladoras de Envigado y tuvieron importantes papeles en el desarrollo del territorio con los famosos sacerdotes de la Calle: Alberto María, Jerónimo y José Miguel. Este último fue afecto a la causa patriota en la primera etapa de la Independencia. Igual Don Francisco Ángel de la Calle, patriarca del apellido y quien fue minero, comerciante y propietario de tierras en el Valle de Aburrá, especialmente en Envigado, donde construyó una hacienda con capilla (Virgen de Nuestra Señora de los Dolores) en el sector de San Rafael.
Volviendo a la colonización de Amagá, encontramos en la Biblioteca Pública Piloto la transcripción del expediente, depositado en el Archivo Eclesiástico de la Arquidiócesis de Popayán, de donde compartimos varias informaciones sobre el papel de ambos hermanos y las familias que poblaron a Amagá.

En carta al oidor Mon y Velarde, comenta Don Miguel, que en ese valle se encontraban 44 familias y que iban en aumento por “la estrechez en que se ha puesto este valle (Aburrá), casi reducido su terreno a solares en que humanamente no se pueden mantener”. Y complementa “dicho Amagá hace tiempos se está socorriendo esta villa y su distrito, de frutas en sus carestías y necesidades, por ser muy abundante y fértil”. Y termina solicitando se sirviera erigir la nueva población de acuerdo a sus “supremas facultades”, con una oferta: su hermano Don Ignacio ofrecía el plano para la iglesia, plaza, cárcel y ocho cuadras para poblarse de vecinos. En respuesta, el oidor mandó al Teniente Gobernador de Medellín que corroborara la información con testigos fidedignos e hiciera una “relación exacta y circunstancia de todas las familias que se hallan establecidas”.
El auto de aprobación y fundación por el oidor Mon y Velarde se dio en la ciudad de Antioquia (Santa Fe), el 4 de agosto de 1788: “examinando su tenor y merito, los testigos, lo ameno, fértil y abundante del sitio de Amagá, lo benigno y sano de su clima…se declara deberse fundar en dicho sitio de Amagá la nueva población que se solicita”.
Terminamos esta corta historia con la relación de algunos nombres de familias. De los propietarios y título de Don: Los de la Calle, don Francisco Cadavid, Miguel Carrasquilla, Vicente Restrepo, Félix Palacio, Félix Botero, Francisco de Toro, Eugenio Restrepo, José Antonio de Toro, Félix de Restrepo, Ramón Vélez, Vicente Vélez, Francisco Benjumea, entre otros.
De los avecindados y pobladores: Díaz, Estrada, García, Cuartas, Sánchez, Rendón, Moncada, Franco, Quintero, Cortez, Vélez, Ruíz, Holguín, Hernández, Velásquez, Gómez, Murillo, Arcila y Flórez.
*Historiador de la Universidad Nacional de Colombia sede Medellín, ex presidente del Centro de Historia de Envigado y actual consejero Municipal de Cultura en representación del sector de Patrimonio.






