Informe especial de El Envigadeño
A pesar de que ya el Hospital Manuel Uribe Ángel y la Alcaldía de Envigado aclararon en rueda de prensa las cifras que evidencian la grave situación financiera del centro asistencial, también quedó claro que, de no solucionarse rápido el problema, los ciudadanos del municipio, aunque no sean usuarios del hospital, también podrán llegar a sentirla.Según explicaron, tanto el alcalde Raúl Cardona como el concejal Juan Pablo Montoya Castañeda, desde el 2025 se autorizó que se hiciera una transferencia de 5.000 millones de pesos al Hospital para ayudarlo en su crisis, dinero destinado, principalmente a aliviar las deudas con empleados y contratistas consistentes en primas, nóminas y retroactivos que se deben desde el primer semestre del año pasado.
La transferencia tuvo que apresurarse y la gerente del HMUA, Martha Lucía Vélez Arango, explicó que efectivamente el dinero sirvió para pagar algunos temas atrasados de la nómina, pero siguen pendientes otras obligaciones relacionadas como los retroactivos.
A esto se suma el hecho de que para que el hospital funcione correctamente durante el mes de enero (y de forma mensual) se requieren al menos 16.000 millones de pesos para cubrir insumos, recurso humano, servicios públicos, pago de préstamos, entre otros gastos operativos.

‘Cubrir un hueco para destapar otros’
Al respecto, el alcalde Raúl Cardona explicó que “no es una obligación del municipio, pero yo soy el presidente de la junta directiva del Hospital y obviamente el hospital es municipal, nosotros entendemos que la salud es lo más importante y por eso hacemos esfuerzos”. Por esta razón, desde el 2025, se aprobó la transferencia de esos 5.000 millones de pesos dentro del presupuesto total del Municipio.
“Hacer transferencias al Hospital es un esfuerzo muy grande que hacemos porque el Municipio también tiene que aplazar algunas cosas. Estos 5.000 sí estaban dentro del presupuesto, pero muy seguramente nos tocará mandar otros recursos que ya tendremos que mirar qué obra aplazamos, qué programa movemos para poder garantizar y apoyar al hospital, porque entendemos que el hospital es el corazón de la ciudad”, puntualizó el alcalde.
Esas palabras son las que ponen en la mira los programas sociales del municipio y las obras que ya estaban planeadas para el 2026 porque, en palabras del mismo Raúl Cardona, “no es que yo tenga en un banco y diga mandémosle 2.000 (millones de pesos), nos restringimos, movemos cosas porque los presupuestos de los municipios se organizan desde el mes de octubre, se aprueban por el Concejo y es prácticamente una caja completa de todos los programas que hay que realizar en todas las secretarías”.
Con esto en mente y ante la falta de flujo de caja para que el Hospital opere con normalidad, es posible que, en el afán del Municipio por aliviar la crisis financiera, algunos planes locales, que no tienen nada que ver con el HMUA, se vean aplazados, disminuidos o replanteados.
Raúl Cardona admitió que desde la Alcaldía “tenemos que hacer el esfuerzo de que aplacemos programas, algunas obras, porque entendemos que no podemos dejar solo el hospital”, esto con el fin de realizar nuevas futuras transferencias que no estaban presupuestadas.

Radiografía de la crisis financiera en el HMUA
La gerente del hospital entregó un balance preocupante de los números en rojo que mantienen al Hospital en una crisis financiera grave y que comienza con la deuda que tienen las EPS con la institución y que asciende a los 141.000 millones de pesos por la prestación de servicios.
Vélez Arango, explicó que son la Nueva EPS y Savia Salud, ambas intervenidas por el Gobierno Nacional, las que tienen las deudas más altas: 51.000 y 39.000 millones de pesos respectivamente.
A estas primeras cifras se suma una deuda que tiene el HMUA con sus proveedores, en insumos, prestación de servicios, entre otros, que asciende a 75.600 millones de pesos y a los que se suman 3.800 millones más de compromisos atrasados con el recurso humano. Esto sin mencionar la cifra necesaria para la operación mensual que llega a los 16.000 millones de pesos.
Con relación a los empleados y contratistas que fueron informados el 31 de diciembre que no serían recontratados para enero, la gerente explicó que fueron 55 las personas afectadas y que actualmente el hospital cuenta con 891 colaboradores en su planta y con 156 especialistas para un total de 1.047 personas.
A la disminución del recurso humano se sumó el cierre de 25 camas de hospitalización, ubicadas todas en el piso 8 del Hospital y 10 camas adicionales en UCI, lo que deja en funcionamiento un total de 282 camas de hospitalización y 24 de UCI.
Del mismo modo, la gerente también admitió que en este momento hay cuentas bancarias del Hospital que están embargadas por parte proveedores y está en trámites para solicitar la liberación de esos embargos, a lo que se añade una escasez de insumos, razón por la que se ha conocido que pacientes, acompañantes y hasta el personal médico, por decisión propia, han tenido que adquirir los insumos, de forma particular, para la atención dentro de la institución.
A pesar del preocupante panorama, Vélez Arango asegura que “continuamos comprometidos con los pacientes, nuestra razón de ser. Continuamos salvando vidas, pero mi mensaje es que nos alivien esta situación que estamos viviendo, que nos paguen los servicios que ya prestamos”.
Por ahora, el HMUA sigue garantizando la atención en salud, priorizando urgencias y emergencias sobre procedimientos que se pueden aplazar en el tiempo, algo que para el concejal Juan Pablo Montoya Castañeda es valioso, pero también preocupante.
“Seguimos en crisis. Yo decía que estamos a punto de pasar de cuidados intensivos a cuidados paliativos, si las EPS no se comprometen y le giran al hospital la plata que necesita, el hospital no va a tener cómo funcionar, así lo quiera hacer”, puntualiza Montoya Castañeda.





