Por Ana Isabel Rivera Posada*
Trabajo realizado para un Curso de Periodismo de Soluciones organizado por Comfama y EAFIT.
Vivir en una urbanización con alrededor de 90 mascotas podría convertirse en un infierno debido al manejo de las heces. Sin embargo en Rocío de la Mañana, uno de los 335 conjuntos residenciales que hace parte de la estrategia Ecozonas de Envigado, precisamente Las Tres Lomas (El Esmeraldal, Benedictinos y Cumbres), dieron en el clavo con la solución al manejo de las excretas de las mascotas. La alternativa no sólo es técnicamente viable, sino que además es replicable y de bajo costo.
¿Cómo se hace una paca de bio-excretas? Aquí se los contamos en un corto video.

Este conjunto residencial es hoy un ejemplo y prácticamente se ha convertido en una gran parcela demostrativa de lo que puede hacerse en comunidad para contribuir al cuidado del medio ambiente.
Por eso Carlos Julio Torres, habitante de Rocío de la Mañana y uno de los pioneros de estas actividades desde 2004 en su unidad, dice que el mayor logro ha sido sembrar consciencia. “Es maravilloso ver cómo personas que han habitado la urbanización se trasladan a otro lugar y allí llegan con las costumbres de cuidado ambiental que adquirieron aquí, eso es sembrar consciencia”, dice.


El manejo de excretas es sólo uno de los temas que incluye la estrategia y el más reciente, pues apenas lo realizan desde hace unos tres años. También trabajan con pacas digestoras y orgánicas, compostaje tradicional, huertas, jardines funcionales (que atraen mariposas y abejas polinizadoras) y hasta energía alternativa.

Las ecozonas, una estrategia para cuidar el ambiente
En Envigado hay tres ecozonas consolidadas: El Trianón, Las Tres Lomas y Zona 8 (Las Casitas).
Según la definición que tiene el Municipio de Envigado en su página del Ambientómetro, “Una EcoZona, es un territorio delimitado, que con acciones de bajo costo, pretende disminuir las emisiones de Dióxido de Carbono (CO2), con amplia participación comunitaria en: manejo adecuado del recurso hídrico, aire limpio, movilidad sostenible, protección del arbolado, las aves y la fauna, manejo responsable con compostaje y reciclaje de nuestros residuos”.


En 2014, algunos ciudadanos de esta zona, en reclamo a la Administración Municipal por el aumento de densidades en zonas de ladera y en la defensa de los espacios verdes, conformaron el Colectivo Ciudadano Envigado, para promover el derecho a un ambiente sano. El comité ambiental de este colectivo empezó a liderar y a consolidar lo que hoy se conoce como la Ecozona Las Tres Lomas. Posteriormente, en trabajo conjunto con la Secretaría de Medio Ambiente de Envigado en 2018, este sector empezó a llamarse como Ecozona, inicialmente en El Esmeraldal y luego, en 2020, se sumaron las lomas de Benedictinos y Cumbres, dando nombre a Las Tres Lomas.

El impacto de las Ecozonas se ha extendido a otros sectores
Según Gloria Uribe, funcionaria de la Secretaría del Medio Ambiente y que acompaña el proceso de las Ecozonas, en Envigado hay a la fecha 335 unidades residenciales comprometidas con la iniciativa; 46 instituciones educativas, entre públicas y privadas; cinco dependencias de la Alcaldía involucradas (Enviaseo, secretarías de Obras Públicas, Medio Ambiente y Desarrollo Económico y la Empresa de Vivienda y Desarrollo Urbano y Rural de Envigado –DESur-); cinco fundaciones (Crear Unidos, Niños del Sol, Alfime, Centro de Emergencias para Menores Vulnerables y Corporación Afro); cuatro juntas de acción comunal (Altos del Trianón, La Mina, Barrio Mesa y Las Flores) y cuatro empresas (FLA, Tennis, Disruptive y Euro).

En las 335 urbanizaciones hay un total con 180 pacas de bio-excretas; 370 pacas digestoras; 176 pagas orgánicas; 60 huertas; 49 jardines funcionales y 62 compostaderos tradicionales.
Por su parte, en las 46 instituciones educativas hay 33 huertas activas, 13 sistemas de compostaje en funcionamiento (11 tradicionales y dos tipo pacas) y seis sistemas de jardines funcionales.

¿Cuál es la magia en las Ecozonas?
¿Cómo se logra este trabajo conjunto? Carlos Julio Torres dice que aunque ahora, en su unidad, de 103 casas el 100% participa de las actividades, no siempre fue así. “Al principio éramos poquitos, unos 20, pero a medida que se fueron haciendo los talleres y la sensibilización puerta a puerta se fueron sumando”, afirma.

Son 340 residentes y 90 mascotas y en cada casa hacen la separación de los residuos en la fuente; hay una caneca especial para los orgánicos y si hay mascotas, tienen claro que depositan en las pacas de bio-excretas. Y es que este es un sistema novedoso. Estos residuos no se mezclan con el resto de los orgánicos. Los residentes recogen las heces de perros y gatos en bolsas biodegradables o compostables o en papel periódico o bolsas de papel kraft, las llevan a las pacas, las cubren con residuos de hojarasca y poda de árboles de la misma urbanización y luego de cinco meses, estos desechos se han convertido en abono, el mismo que sirve para los árboles y arbustos del conjunto.


Con los orgánicos de la cocina y el hogar el proceso es similar y una vez convertido en abono, los mismos residentes lo compran a un precio módico para sus plantas o jardines o se utiliza en la huerta de la urbanización.
Sobre el reciclaje, se los recogen recuperadores de Preambiental y Fundación Aburrá Verde, cooperativas de recicladores formalizadas en Envigado.
Todo lo anterior está acompañado de asesoría permanente por parte de técnicos la Secretaría de Medio Ambiente, además de talleres y actividades de sensibilización.

Enviaseo ya no lleva tantas toneladas a La Pradera
Con el trabajo de separación en la fuente los resultados se evidencian en las cifras. Según datos de Enviaseo, en 2024 se hizo un aprovechamiento de 1.729.004 kilogramos de residuos orgánicos, de los cuales 86.499 fueron de la Urbanización Rocío de la Mañana.
Adicionalmente, la cantidad de toneladas de residuos de todo el municipio que Enviaseo dispone por año en el Parque Ambiental La Pradera ha venido disminuyendo. Es así como en 2021 fueron 7.202 toneladas dispuestas; 6.179 en 2022; 5.857 en 2023 y el año anterior cerró con una cifra de 4.062 toneladas.

Para Carlos Julio Torres esta estrategia tiene muchos aciertos: sembrar consciencia, el acompañamiento de la Administración Municipal, la pedagogía permanente y un grupo de ecologizadores de las instituciones educativas que se forman como relevo generacional. No es un modelo exento de limitaciones, especialmente que faltan aún muchas urbanizaciones por sumarse, que la Alcaldía debería tener personal permanente y formado para este acompañamiento y que pueda hacerse una mayor difusión. Torres plantea que quedan muchos retos, entre otros ser un ejemplo a nivel internacional y que Envigado pueda ser reconocido por estrategias como ésta.
*Comunicadora Social graduada en la Universidad de Antioquia, con 35 años de trayectoria periodística y directora de El Envigadeño en sus dos etapas (1999-2002 y 2022 a la fecha).






