Por Karen Londoño Muriel*
Cuando Hernando Vargas llegó hace 36 años a la Plaza de Mercado de Envigado con su tienda El Paraíso Naturista no se imaginó todo lo que él y su familia, quienes ahora son los dueños, tendrían que atravesar hasta el día de hoy.En plena “vía Junín”, como le dice cariñosamente María Eugenia Vargas, hija de don Hernando, a uno de los pasillos laterales de la Plaza de Mercado, está el local que se ha transformado en el tiempo de manera obligada, pero que desde hace dos años regresó hasta ese lugar donde siempre había estado.
“Fue muy duro, pero al local de mi papá no le pasó nada. De todas maneras, donde hay fuego cenizas quedan, se cerró el local mientras se limpiaba todo y se organizaban los demás puestos, tocaba compartir un local para dos negocios hasta que fueron reubicados”, recuerda María Eugenia.

Hoy el local donde la familia continúa con el negocio de hierbas, medicinas naturistas y esencias se encuentra frente a un par de estaciones de coworking, reciben mucha más iluminación que antes y tiene toques de modernidad, aunque su razón de ser sea la tradición de las plantas.

“Las personas con las que hablamos nos dicen que está muy bonita la Plaza, que parece un centro comercial, otras prefieren el olor a leñita, los bulticos de papa y para tocar y ver”, explica María Eugenia, quien admite que “ahora nosotros sabemos que las plazas las están reorganizando, entonces, acoplarnos al cambio”.
Incendio, cierre y reapertura: una constante adaptación
El miércoles 1 de mayo de 2008 Marina del Socorro Carvajal Bonilla, o La Mona, cómo es conocida en la plaza, perdió todo su negocio, un restaurante que, sin importar la hora del día, se mantenía lleno. El incendio redujo todo a cenizas y comenzó a vivir lo que ella misma llama “una condena”.

Compartió local con un compañero para continuar con su restaurante, luego con el cierre para la demolición tuvo que buscar otro lugar para su negocio a unas cuadras de la Plaza y desde hace dos años regresó, pero a otro lugar muy diferente.
“Esto ha sido un empuje muy bueno para la Plaza, quedó muy bonita, nos sentimos contentos, la gente sigue viniendo y parece haber más clientes”, dice la mujer que lleva más de 27 años habitando la Plaza de Mercado.
Los nuevos también resaltan las oportunidades
Antes del incendio y de la demolición, la Plaza de Mercado de Envigado no tenía papelería. Dos años después de su reapertura, Carlos Alberto Montoya Ramírez encontró en uno de los locales la oportunidad de ofrecer productos y servicios que antes no se daban allí.
Por años fue visitante y cliente de la Plaza, pero ahora es uno de los comerciantes que marca la diferencia con un local de variedades y papelería que diversifica la oferta.
“Ha sido una experiencia muy bonita, estoy aquí con la expectativa de seguir y dejar una huella”, confiesa Carlos Alberto.

No todo ha sido tan bueno
A pesar de la comodidad que ha entregado a los comerciantes las nuevas instalaciones, después de dos años de probar, conversar con sus clientes y observar las dinámicas de la nueva Plaza, los comerciantes admiten que hay decisiones que no han sido cómodas, pero se han adaptado con el tiempo.

“Antes de la demolición pagaba $234.000 de arriendo, ahora pago casi $1’000.000. Sí, es mucha la diferencia, pero la verdad no me quejo porque da para pagar el arriendo, empleados y todas las prestaciones que les pago a ellos”, explica Marta Lucía Bustamante, comerciante que lleva ocho años con su local de productos naturistas y velas, entre otros.
María Eugenia, vecina del local de Marta Lucía también reconoce que en su caso el precio del nuevo arriendo aumentó cerca de un 500%, algo que en un principio sintieron como un golpe.

“Los arriendos son muy costosos, no es un secreto de Estado. Subieron demasiado, así sigan siendo baratos, nosotros no esperábamos un aumento tan grande porque además uno tiene que pagar empleados, pero estamos contentos acá por ahora”, dice María Eugenia.
La hija de don Hernando también reconoce que “actualmente, aunque hay buenos clientes, el flujo de personas no ha sido tan grande todavía, necesitamos mucho más flujo de gente” y atribuye el fenómeno, entre otras cosas, a la eliminación del parqueadero.

“Los clientes dicen que deben ir a otro lado para no encartarse con todas las bolsas porque ya no pueden venir en sus carros y aunque ahí están los taxis en la puerta, no todo el mundo va a coger un taxi sabiendo que tiene su carro”, puntualiza María Eugenia.

La Alcaldía de Envigado celebró los dos años de la Plaza de Mercado con actividades entre el 30 de julio y el 2 de agosto. La celebración contó con programación cultural, muestra de barismo, ofertas comerciales y la presencia institucional de la Alcaldía de Envigado con sus secretarías de Desarrollo Económico, Cultura y General.
* Periodista, comunicadora social y escritora envigadeña. Autora de la novela Indeleble y colaboradora en la serie de relatos sobre el territorio A morar la casa.







El sentido de plaza de mercado como tal cambió totalmente ,puestos de Mercado muy pocos, a eso se debe la poca afluencia de público, antes era más movida.
Gracias por escribirnos
La plaza quedó muy grande y espaciosa muy bonita los locales muy grandes y con buena iluminación, pero el detalle negativo es la zona de comidas desmejoraron mucho la calidad de sus menús no tienen punto de comparación con la antigua plaza, no se qué les pasó pero la sazón y presentación no es la misma, no la recomiendo.
Gracias por escribirnos