La palabra que cierra no es consigna, es pregunta. En tiempos de pactos de élite, “Paz” se lee como diagnóstico y advertencia: paz de papel si la justicia no toca el fondo social. La alegoría devuelve la voz a quien mira, no hay reconciliación sin memoria ni memoria sin forma que la sostenga. Por eso Débora sigue siendo contemporánea, su obra nos obliga a pensar el presente sin amnesia y a discutir las narrativas establecidas. La pintura no ofrece garantías, abre tareas. Esta imagen final liga ética y estética en un mismo gesto: hacer visible para hacer pensable.
* Publicación realizada de manera colaborativa entre El Envigadeño y la historiadora Sara Fernández Gómez, quien hizo el guion y las reseñas de las obras que publicaremos durante los 24 días.
Imagen tomada del catálogo del Museo de Arte Moderno de Medellín. Dice ca, que significa circa, es decir aproximadamente o hacia…(es de la época en que Débora Arango estaba confinada en Casablanca y no hay fecha precisa).




