El proceso para que la Cultura Silletera de Santa Elena sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO fue aplazado nuevamente. Así lo determinó, por unanimidad, el Comité Técnico Nacional de Patrimonio Mundial (CTNPM) en su sesión del pasado 12 de marzo de 2025, aunque los motivos no fueron públicos hasta fechas recientes.
Esta es la segunda vez que se frena la postulación, después de una decisión similar en 2023. El nuevo aplazamiento se dio luego de que el equipo encargado de evaluar el Plan Especial de Salvaguardia (PES) recibiera el acta de esa sesión, así como una carta anónima enviada por una veeduría —supuestamente de Santa Elena—, con observaciones y cuestionamientos sobre el proceso.

Observaciones de la veeduría: sin actualización y sin apropiación territorial
Según la carta enviada por la veeduría “veeduriaciudadanamedellin2024”, existen falencias en la participación institucional y comunitaria. El PES, que acompaña la declaratoria nacional de 2015, “no ha sido actualizado” y los municipios de Guarne, Rionegro y Envigado, también parte del territorio silletero, “no han logrado apropiación ni compromiso con la salvaguardia”.
El documento además señala que no hay una Entidad Gestora de la manifestación y que muchos portadores y habitantes no comprenden el PES. La veeduría sugirió condicionar la postulación a la actualización del PES y a la conformación de una entidad gestora funcional, para que el reconocimiento internacional no se convierta en una medalla política, sino en un verdadero mecanismo de protección cultural.

Reconocimiento al valor cultural, pero con reservas
El CTNPM reconoció el profundo valor de la Cultura Silletera, transmitida en Santa Elena por más de 150 años, como parte esencial de la identidad campesina y cultural del territorio. Sin embargo, en 2023, se priorizó la candidatura de los conocimientos y técnicas de la pesca artesanal del Río Magdalena, actualmente en revisión por parte de la UNESCO.
Para este año, se decidió postular la Cumbia Tradicional del Caribe Colombiano, pese a que no tenía un expediente completo al momento del análisis. No obstante, el grupo de Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) del Ministerio destacó la importancia de avanzar en su construcción por su alto valor simbólico para el país.

Riesgos ambientales, gentrificación y usos turísticos
Durante la reunión del 12 de marzo, Juan Luis Isaza Londoño, presidente del Comité Nacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) Colombia, planteó que detrás de la postulación existe un fuerte interés turístico y económico. Alertó sobre la transformación del territorio: “los cultivos de flores y hortalizas en Santa Elena son cada vez más precarios”, desplazados por empresas floricultoras de exportación, lo que ha cambiado el carácter rural de la zona. Además, denunció fenómenos de gentrificación en Santa Elena, que ha pasado de ser un corregimiento rural a convertirse, “prácticamente, en un barrio de Medellín”, afectando al campesinado local.
También se expusieron preocupaciones ambientales. Luis Alfonso Ortega Fernández, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), y Fanny Sierra Bonilla, del Ministerio de Ambiente, advirtieron que el cultivo de flores —base de la cultura silletera— consume grandes cantidades de agua y genera impactos negativos como monocultivo, incluso con demandas internacionales por el uso de fumigantes.

Decisión: aplazamiento y nuevas prioridades culturales
Con todos estos elementos sobre la mesa, el CTNPM acordó por unanimidad aplazar la presentación del expediente de la Cultura Silletera ante la UNESCO, hasta que se resuelvan los puntos debatidos en la sesión.
En paralelo, se aprobó iniciar el desarrollo del expediente de la Cumbia Tradicional del Caribe Colombiano a nivel nacional, con miras a una futura postulación internacional. También se autorizó avanzar en la ruta para declarar las prácticas y saberes asociados al uso de la hoja de coca como patrimonio inmaterial en Colombia, con una posible nominación ante la UNESCO para marzo de 2026.




